Casi todo el mundo ha tenido alguna vez la ilusión de visitar Asia. El Sureste asiático y concretamente nos ofrece una gran variedad de experiencias de las que poder disfrutar dentro de un mismo viaje.

El choque cultural a la llegada a Bangkok es bastante intenso a la vez que atractivo. La manera más habitual para desplazarte por esta ciudad es el Tuk Tuk. Con el podrás realizar las principales rutas aunque también es recomendable realizar alguna travesía en barco.

Algunos de los principales lugares a visitar en la capital son: el Gran Palacio de Bangkok, el mercado nocturno de Patpong, Khao San Road (calle de los mochileros), Chao phraya, Wat Pho, Wat Arun o Chinatown. También es muy recomendable tomarse algo en una de las fantásticas terrazas que hay en esta ciudad.

De la gran urbe pasamos a la naturaleza en Chiang Mai y Chiang Rai. En estos dos enclaves podréis disfrutar de grandes parajes, templos, rutas de senderimos cascadas y gastronomía local El templo sin duda más atractivo es el Templo Blanco Wat Rong khun. Su diseño totalmente rompedor, las extrañas figuras que lo decoran y su blanco inmaculado que representa la pureza de Buda, suelen despertar la admiración de todos quienes lo visitan. Fue empezado a construir en 1997 y, como la Sagrada Familia, aún no tiene una fecha clara de finalización pero se especula que en el 2070 estará acabado.

Tras estar en el norte con mucha vegetación y montaña llega el contraste del Sur. En la provincia de Krabi podrás pasar de las playas salvajes que integran la península de Railay, a hacer escalada en sus impresionantes acantilados, a adentrarte en el ambiente tailandés desenfadado de Ao Nang o a descubrir algunas de sus islas más espectaculares, como Ko Phi-Phi.